SERGE IL'ICH KOZLOV

 

San Petersburgo, 1859.

Discípulo de Vasili Sadóvnikov. Dicen que siete obras del famoso artista se deben a la delicadeza de su mano. Juntos dibujaron en fiestas y desfiles del zar Alejandro II.

Antes de morir, el artista le pidió que se alejara de la Narodnaya Volya, una organización revolucionaria que llevó adelante varios actos de violencia para incentivar la revuelta de masas contra el zarismo.

Serge, haciendo abuso de una literalidad mortal, le prometió que no sería su mano la que lo ejecutara.

El 1 de marzo de 1881, según el calendario ruso antiguo, Serge llegó al punto de encuentro quince minutos antes, al igual que Ignati, Nikolái e Iván.

Media hora después de las tres de la tarde, se oyó la primera explosión. Tres minutos después, la segunda. Si hubiera hecho falta, Iván y Serge hubieran estado ahí.

Esa tarde, al volver a su casa, Serge comió la cena sin pronunciar palabra. Ni él ni nadie. Los cuatro hijos menores ya se habían ido a acostar; su mujer y los ocho restantes lo miraban con cuidado.

Cuando su padre tenía trabajo con Sadóvnikov, todos sabían que no podían perturbarlo. Él les había inculcado que el arte necesitaba silencio.

Anichkov Palace, 1862 - Vasily Sadovnikov.