PAVEL DMÍTRIEVICH KOZLOV

 

Moscú, 1950.

Trillizo no gemelar. Tuvo con su madre un conflictuado vínculo.

A los catorce la escuchó contarle a su tía su reencuentro con Matija. Nunca le perdonó que hubiera engañado a su padre. Aunque Olya le juró que Matija era nombre de mujer, él no le creyó. De esa manera, para Pavel, la historia no tenía sentido.

Muchos años después, Ana trató de darle su opinión pero él no quiso escucharla. Como tampoco quiso escucharla cuando, a comienzos de 1981, ella le planteó que necesitaban tomarse un tiempo.