El día que Linda desapareció, su hermana la esperaba para contarle que iba a casarse.

Años después, fue su hermana también la que reconoció la foto en el diario y empezó, junto al Equipo de Antropología Forense, a tratar de ubicar al tal Carlos.

LINDA KANTOR

 

Buenos Aires, 1956.

Solicitada publicada en el diario Página12.